viernes, 14 de agosto de 2026

El acosador - Pesadilla 01

 
Hola! Quiero comentar algo de forma breve, pero básicamente soy una persona que suele tener pesadillas muy habitualmente, rara vez tengo sueños normales, de hecho no recuerdo la última vez que soñé algo que no me generará algún tipo de estrés al despertarme X´D no sé por qué, simplemente siempre ha sido así desde que soy muy pequeña, mi mayor enemigo desde los 8 años son las pesadillas y la parálisis del sueño, el tema de la parálisis del sueño es algo de lo que me gustaría hablar en una entrada diferente, pero acá quiero comentar de una pesadillas más o menos reciente que tuve, pensé en hacer esto una sección entera para hablar de pesadillas diferentes, que tengo mucho de lo que contar sobre estas ya que recuerdo muy bien todas mis pesadillas, no es lo mejor del mundo, pero creo que es una buena forma de sacarme todo eso del cerebro...

Esta pesadilla al principio parecía tranquila, estaba caminando por la calle junto a mi hermano mayor de noche, habíamos ido a comprar algunas cosas a un mercado, no recuerdo exactamente dónde estábamos, de hecho, creo que la ubicación del sueño era completamente distinta a cualquier lugar donde he vivido o residido. Después de hacer las compras, regresábamos caminando cuando terminamos frente a un callejón vacío, era extraño porque, hasta donde recuerdo, no había ninguna razón para que acabáramos frente a un callejón sin salida, y ya de por sí me sentía bastante nerviosa. Cuando nos dimos la vuelta para continuar por otro camino, un chico comenzó a acercarse, parecía llevar algo en la mano. Mi hermano me dijo que si pasaba algo simplemente corriera y lo dejara atrás, yo, extremadamente asustada, me aferré a su brazo y empecé a prepararme para lo peor. Cuando el chico se acercó lo suficiente, nos dimos cuenta de que llevaba una navaja o un bisturí, algo parecido… 

Dijo algunas cosas que ahora no recuerdo, pero hablaba con una calma artificial, fingiendo ser amigable, tanto mi hermano como yo nos dimos cuenta de inmediato, sus palabras iban dirigidas principalmente a mi hermano, no sé exactamente qué ocurrió después pero sabía que me tocaría correr, sin embargo, en lugar de eso mi hermano me empujó, salió corriendo él y el chico me agarró de las manos. Recuerdo sentirme abandonada e incluso traicionada. Empecé a forcejear con él y, durante la pelea, el bisturí me hizo varios cortes en las manos, no parecía hacerlo deliberadamente, simplemente ocurría mientras
luchábamos, al final logré liberarme y corrí tan rápido como pude, el chico comenzó a perseguirme mientras sonreía y se reía, como si toda la situación fuera divertida para él, yo intentaba avanzar lo más rápido posible, pero me sentía increíblemente lenta, mi cuerpo quería tirarse al suelo y mis piernas fallaban constantemente, en un momento casi me alcanzó y logró hacerme un corte bastante grande en un costado, cerca de una costilla, no sé si el solo estaba tanteando el terreno, pero la presión de ser apuñalada me provocó un dolor de estómago horrible, no soportaba la idea de que pudiera hacer una herida más profunda, sentía que mi cuerpo no podría soportar un dolor así, así que aceleré todo lo que pude.

Cuando logré perderlo un poco de vista vi un local que aún estaba abierto. Era bastante tarde y casi todos los negocios estaban cerrados. Dentro había un hombre rodeado de computadoras, parecía un Ciber, aunque creo que en realidad trabajaba para una estación de radio. Entré de golpe y cerré la puerta detrás de mí, el hombre me miró confundido y yo como pude le expliqué que había un loco lastimando gente en la calle y que no quería morir, finalmente dejándome caer al suelo, obedeciendo a mi cuerpo, y me empecé a hiperventilar. El hombre reaccionó con preocupación, cerró la puerta con llave, bajó el portón metálico y le puso un candado. Mientras intentaba calmarme, empecé a preguntarme dónde estaría mi hermano, no sé si el sueño tenía alguna explicación para lo que había hecho, pero en ese momento no me lo cuestioné demasiado, estaba mucho más concentrada en controlar mi miedo.

El hombre del Ciber parecía dispuesto a preguntarme algo, pero de repente se quedó en silencio y se agachó junto a mí, escuchamos pasos…

Mi corazón se me subió a la garganta, el chico estaba allí afuera, podíamos escucharlo caminar mientras se reía y silbaba para sí mismo. Pasó deliberadamente frente al negocio, avanzando muy despacio, gracias al espacio que quedaba entre el suelo y el portón metálico, podíamos ver sus zapatos y la sombra de su figura, cuando miré al hombre parecía casi tan asustado como yo, ambos nos tapamos la boca e intentamos hacer el menor ruido posible, entonces el chico comenzó a hablar… Dijo “Sé que están ahí” “Puedo ver sus sombras escondidas, sé dónde están” En un tono maniático, incluso llegó a amenazar al hombre que estaba conmigo. Nos mantuvimos inmóviles, después empezó a reírse y a tocar el portón, poco a poco fue aumentando la intensidad hasta que comenzó a golpearlo con fuerza, provocando un estruendo terrible. Pensé que en cualquier momento lo derribaría y que ese sería mi final, por suerte no logró entrar. Cuando finalmente se alejó, el señor del cyber me habló en un susurro, “Hay cámaras, puedo denunciarlo, voy a llamar a la policía” Mientras hablaba intentaba reconfortarme, dándome
pequeñas palmadas en la espalda, también observó mis heridas y buscó una toalla para presionar el corte más profundo, el que tenía cerca de la costilla, después de eso el sueño hizo una especie de timeskip.

El hombre denunció al agresor y me informó de ello. Yo me recuperé más o menos de mis heridas, pero recibí una noticia terrible, como el hombre técnicamente no había matado a nadie, solo había amenazado (he intentado hacerlo, pero parece que eso no les importo tanto), recibiría una condena ridículamente corta, creo que eran apenas dos meses... Pasó el tiempo y volví a vivir con mi familia, nunca supe si llegué a hablar con mi hermano sobre lo ocurrido, porque el sueño nunca mostró nada relacionado con eso…Cuando la condena terminó, empecé a volverme extremadamente paranoica, siempre había sido nerviosa, pero ahora era mucho peor, y mis nervios tenían razón, el chico empezó a aparecer cerca de mi casa, se quedaba frente a la puerta, golpeaba mis ventanas o esperaba a que yo saliera para encontrarse "casualmente" conmigo por la calle, nunca tuvo ninguna restricción legal que le impidiera hacerlo, parecía que todo era un juego para él. Cada vez que me lo encontraba intentaba alejarme, llegó un punto en el que ya no me sentía segura ni siquiera en mi propia casa, nunca me atacó allí, pero me acosaba constantemente.

Desesperada, empecé a buscar refugio en otros lugares. Quería estar rodeada de personas porque sentía que así no se atrevería a hacerme daño, incluso abandoné mi hogar y me mudé a una casa en mal estado junto a un montón de desconocidos, pero ni siquiera eso funcionó, de alguna manera siempre conseguía encontrarme cuando estaba sola, cada vez que intentaba escapar de él podía escuchar cómo se reía no muy lejos de donde yo estaba. Una tarde mientras dormía en aquella casa me desperté de repente, yo sabía que él estaba dentro, no escuché nada ni vi nada, simplemente lo sabía, me quedé inmóvil y fingí seguir dormida, pensé que si todo aquello era un juego para él, tal vez perdería el interés si no reaccionaba… No me mató, pero entró en mi habitación y dijo con absoluta serenidad “Sé que estás despierta” un escalofrío recorrió todo mi cuerpo, seguí fingiendo dormir, aunque estaba temblando, estaba completamente paralizada, era la oportunidad perfecta para matarme y aun así no lo hizo, después de aquello me mudé una vez más.

Esta vez vivía en un pequeño departamento en el primer piso de un edificio, frente a él había un parque lleno de familias, yo seguía intentando refugiarme entre la gente. Tuve paz durante algunas semanas, pero en el fondo sabía que volvería.

Lo sabía.

Durante algunos días incluso pensé en suicidarme, sentía que sería menos doloroso que cualquier cosa que ese hombre tuviera en mente, pero no lograba decidirme, no tenía ni la menor idea de si era la opción correcta, a mi realmente me aterraba la idea de la muerte, no lograba hacer que mi cerebro entendiera lo lógico que era preferir morir antes que la tortura… pero mientras más lo pensaba, más tiempo le daba para encontrarme, y en efecto me encontró.

Al principio hizo lo de siempre, seguirme, aparecer cerca de mí y acosarme, hasta que una noche cruzó el límite. Había gente en el parque, había gente en el edificio, pero no le importó, rompió la ventana de mi apartamento con una piedra o algún objeto parecido y entró, yo estaba en una habitación y apenas escuché el cristal romperse retrocedí, sabía que era él, y efectivamente apareció, llevaba el mismo bisturí de la primera noche y no dudo en perseguirme por todo el departamento, esta vez no me quedé quieta, corrí por todas partes, le lancé objetos y grité pidiendo ayuda, la gente de afuera parecía comprender lo que estaba ocurriendo, pero el miedo les impedía intervenir, en ese momento entendí algo horrible… Ni siquiera una multitud podía protegerme, el hombre logró sujetarme una vez, pero me liberé, nunca había hecho tanta fuerza en mi vida, corrí hacia la sala y salté por la ventana, era un primer piso, así que no me mataría la caída, pero los cristales rotos me cortaron prácticamente toda la piel expuesta, aun así seguí corriendo y él vino detrás de mí.

Cuando la gente vio a un hombre armado persiguiendo a una chica, hizo exactamente lo que se podía esperar:

Huyeron.

Por suerte, logré mezclarme entre ellos, entonces ocurrió algo inesperado, el hombre atacó, pero se confundió entre el caos y terminó apuñalando a otra mujer, no sé qué fue de ella pero aquella distracción me dio la oportunidad perfecta para escapar y empecé a correr, corrí muchísimo, me meti en un callejón oscuro y desaparecí, él ya no podía verme.

Después de avanzar todo lo que mi cuerpo herido me permitió finalmente llegué a la casa de unos desconocidos que me permitieron quedarme allí, me dieron de cenar, me ayudaron a limpiar las heridas y a quitarme los cristales incrustados en la piel, pero mi mente no dejaba de pensar, sabía que tendría que regresar a mi apartamento tarde o temprano, no podía quedarme para siempre con aquellas personas, sin embargo, después de todo lo ocurrido, pensé que por fin habría pruebas suficientes para encerrarlo de verdad, así que a la mañana siguiente regresé con la intención de denunciarlo utilizando todo lo sucedido y… justo entonces me desperté XD

Genuinamente este tipo de pesadillas es un sueño estándar mío lol, eso no hace que lo pase menos mal btw… Sin dudas le doy un 4/10, al menos no fui torturada ni pase dolores físicos insoportables, pero odio sentirme perseguida y mi paranoia me comía viva.




2 comentarios:

  1. Me sorprende tu capacidad de recordar sueños detalladamente, yo despierto y se me olvida todo 💔

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    1. Recuerdo que cuando tenia como 11 me impacto muchísimo que mucha gente no recordara sus sueños jsjsj

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