viernes, 30 de octubre de 2026

El baño - Pesadilla 02

Buenas chikes!!! Hoy vengo a comentarles de una pesadilla que tuve hace unos días, creo que ya saben que yo recuerdo muy bien mis pesadillas, así que si mi sufrimiento les llama la atención le comento todo lo sucedido :3

Todo empezó en lo que parecía ser un salón de clases dentro de una escuela, no era un colegio que reconociera de mi infancia, al parecer estaban arreglando el aula porque iban a organizar una pequeña comida para todos y después de eso comenzarían unas clases particulares, no eran clases normales de la escuela, sino una especie de taller al que acudían personas de distintas edades, si tuviera que calcularlo diría que la mayoría tenía entre quince y veinte años, aunque también había algunos menores de trece y adultos de unos veinticinco a treinta años, en fin… No recuerdo muy bien de qué trataba el taller, creo que era algo relacionado con humanidades, convivencia o algún tema parecido, recuerdo que antes de empezar las clases todos teníamos que comer algo, a nuestro salón le había tocado una comida bastante mediocre a comparación de los otros,

una especie de arroz que no se veía muy rico, aunque a nadie parecía importarle demasiado, yo decidí salir del aula para comer tranquilamente debajo de uno de los tejados de la escuela, ya estaba empezando a oscurecer y el cielo tenía ese aspecto nublado de las tardes en las que parece que va a llover, mientras estaba ahí sentada una chica se acercó para hacerme compañía, resultó ser una de las profesoras del taller, así que empezamos a conversar un poco, me comentó que ya estaba por irse, por lo que no llegaría a darme clases a mí, después hizo un comentario sobre nuestras edades. La conversación fue agradable, bastante normal, después ella se marchó y yo me quedé sola esperando a que llegara la hora de entrar al salón.

Hasta ese momento, todo había sido bastante tranquilo, no había nada particularmente extraño, sin embargo, después de un rato empecé a sentirme rara, no sabría explicar exactamente qué cambió, pero poco a poco me invadió una sensación de incomodidad, era como si algo estuviera mal, aunque no pudiera identificar qué era, intenté ignorarlo, pensando que quizá simplemente me estaba poniendo nerviosa por alguna razón, pero la sensación no desaparecía, antes de regresar al salón decidí ir al baño y aquí es donde todo empieza a tomar un rumbo raro, apenas entré al baño la sensación de incomodidad se intensificó, como si de pronto me encontrara en un lugar en el que definitivamente no tenía que estar, no había ocurrido nada todavía pero mi cuerpo estaba convencido de que algo iba mal, intenté convencerme de que probablemente era paranoia y entré al baño de mujeres, pero entonces la vi…

En medio de la habitación había una figura que, de alguna manera, era yo misma, pero al mismo tiempo no lo era.

No sé cómo describirla exactamente, era como una versión desfigurada de mí, una copia que conservaba lo suficiente de mi apariencia para que pudiera reconocerme, pero que resultaba evidente que aquello no era realmente yo, era algo desagradable, aquello no debía existir (aca dejo un dibujito para que se hagan una idea, la verdad no sabía qué imagen usar de ejemplo porque ninguna me convencía kkk)

Me quedé paralizada mirándola, sentía que no podía moverme ni apartar la vista, entonces esa cosa empezó a hacer ruidos, eran unos sonidos extrañísimos, como quejidos húmedos, una especie de ruido viscoso que no sé cómo describir, no parecía estar hablando ni intentando comunicarse conmigo, simplemente emitía aquellos sonidos mientras comenzaba a avanzar en mi dirección, luego empezó a perseguirme, no recuerdo haber reaccionado inmediatamente, mi cuerpo tardó unos segundos en obedecerme, cuando finalmente intenté correr hacia la salida del baño aquella cosa ya había avanzado lo suficiente como para bloquearme el camino, estaba demasiado cerca de mí y la idea de que pudiera tocarme me provocaba un terror que no puedo explicar, así que intenté esconderme en el baño de hombres, abrí la puerta esperando encontrar los típicos cubículos, lavamanos y urinarios, sin embargo la puerta daba a un pasillo larguísimo, tan oscuro que apenas podía distinguir sus límites, el suelo parecía estar hecho del mismo material de una ducha o una piscina, y creo que las paredes también tenían esa apariencia, aunque no estoy completamente segura, podía ver el piso extendiéndose delante de mí, pero las paredes se perdían casi por completo en la oscuridad. Al final del pasillo había una especie de habitación amplia, un poco mejor iluminada que el resto, no quería entrar ahí, de hecho, todo en aquel lugar me daba una sensación horrible, pero detrás de mí seguía estando aquella otra yo acercándose cada vez más, así que tampoco sentía que tuviera muchas alternativas, me obligué a avanzar y a medida que caminaba por el pasillo empecé a sentirme cada vez más pesada, no era solamente el miedo, sino una sensación física de incomodidad que parecía aumentar con cada paso, sentía que me costaba moverme, como si el aire se hubiera vuelto más espeso, estaba tan estresada que apenas podía pensar, la sensación era casi insoportable, solo quería salir de ahí… Cuando finalmente llegué a la habitación del fondo, descubrí que había un enorme agujero negro en medio del suelo, no podía ver qué había debajo ni hacia dónde iba, era simplemente un hueco oscuro que parecía tragarse toda la luz que había a su alrededor, no paso mucho tiempo hasta que escuche pasos, varios pasos, miré hacia el pasillo y vi que la otra yo había llegado, pero no estaba sola, junto a ella había varios hombres que no reconocía, eran completos desconocidos, personas a las que jamás había visto en mi vida, no sé de dónde habían salido ni qué relación tenían con aquella criatura, pero en ese momento no pensé demasiado en ello, lo único que podía pensar era que no quería que se acercaran a mí.

Empecé a suplicarles que no me hicieran nada, les pedía que no me tocaran, que por favor me dejaran tranquila, sin embargo no me hicieron caso, se acercaron y me sujetaron con fuerza, impidiéndome apartarme, lo peor fue la sensación de su contacto, no sé cómo explicarlo sin que suene extraño, pero sentir sus manos sobre mi cuerpo me provocaba una repugnancia inmensa, era como si me estuvieran dejando sucia, aunque no en un sentido literal. La sensación se extendía por mi piel de una forma desagradable, como un picor que aparecía justo donde me habían sujetado, había algo genuinamente inapropiado en la manera en que me tocaban, algo que me hacía sentir vulnerable y asqueada, mientras más intentaba resistirme, más horrible se volvía todo.

No tardaron mucho en arrojarme al agujero, grité, pero después de un instante la oscuridad me envolvió por completo, no podía ver nada, ni siquiera distinguir qué había a mi alrededor, y durante unos segundos solo fui consciente de que estaba cayendo hacia un lugar desconocido sin tener la menor idea de qué me esperaba al final, pero finalmente choqué contra algo, no era un suelo sólido, había caído en una especie de líquido espeso y viscoso que amortiguó parcialmente el impacto, no sé cómo describir la consistencia, pero era densa, pesada y desagradable… En cuanto mi cuerpo entró en contacto con aquella sustancia toda la incomodidad que había sentido hasta ese momento alcanzó un nivel que ya no podía soportar, empecé a tener un ataque de pánico, estaba hiperventilando, llorando y temblando sin poder controlarme mientras intentaba quitarme aquella cosa de encima, me pasaba las manos por el cuerpo tratando de limpiarme pero era inútil, no podía ver absolutamente nada y ni siquiera sabía qué carajos era el líquido en el que había caído, podía ser sangre, heces, barro, alquitrán o cualquier otra cosa que mi cabeza pudiera imaginar, no quería pensar demasiado en las posibilidades porque sentía que iba a desmayarme si seguía haciéndolo, lo peor no era solamente la sustancia en sí, sino la sensación de suciedad que se había apoderado de mí, era como si estuviera contaminada por algo que no podía quitarme, me abracé a mí misma mientras lloraba, intentando recuperar el control de mi respiración, pero seguía sintiendo aquella repugnancia por todo el cuerpo.


Después de un rato conseguí tranquilizarme lo suficiente como para ponerme de pie, las piernas todavía me temblaban y el cuerpo me pesaba muchísimo, el líquido me llegaba hasta un poco por debajo de la cintura, así que cada paso requería un esfuerzo que me revolvía el estómago, sentía ese líquido moviéndose alrededor y entre mis piernas, el simple contacto me provocaba ganas de vomitar pero no podía quedarme ahí para siempre, así que empecé a caminar débilmente hasta encontrar lo que parecía la entrada de una tubería, la parte superior estaba descubierta y, después de acostumbrarme un poco a la oscuridad, conseguí distinguir mejor el lugar, parecía que me encontraba dentro de una especie de estructura enorme con una plataforma elevada que contenía aquella sustancia y varias tuberías abiertas a diferentes alturas, yo estaba muy arriba en una de aquellas plataformas y más abajo podía distinguir otras aberturas por las que también parecía circular el mismo líquido, no tenía ni idea de dónde estaba ni de cómo ese sitio podía estar debajo de una escuela, tampoco sabía cómo escapar, para entonces la idea de volver a encontrarme con aquellos hombres o con la otra yo me aterrorizaba tanto que apenas podía pensar con claridad, no podia regresar por donde había venido, no quería quedarme ahí y tampoco podía soportar la idea de seguir dentro de aquella sustancia, todo me parecía tan horrible y la sensación de estar atrapada en ese lugar empezaba a aplastarme, así que miré hacia abajo y pensé: “Me mato”(así de mal estaba la situación dentro), no me detuve a analizarlo ni a pensar en las consecuencias de un intento de suicidio, simplemente sentí que prefería morir antes que continuar ahí, sé que es una decisión espantosa pero en ese momento estaba tan aterrorizada que no podía razonar con claridad, la idea de volver a encontrarme con aquellas personas me parecía insoportable y no veía ninguna otra salida, así que tomé la decisión de saltar al vacío.

Recuerdo que intenté colocarme de una manera que me permitiera morir rápidamente, recogiendo las piernas y orientando la cabeza hacia abajo para no sobrevivir a la caída, fue como un instinto o un impulso desesperado, pero por supuesto ni siquiera eso salió bien pues no morí, en medio de la caída mis piernas amortiguaron el impacto y en el proceso me las rompí, terminé viva, herida y sin ninguna posibilidad de escapar por mi cuenta, el dolor fue terrible y empecé a gritar, entrando en pánico una vez más, estaba atrapada, no podía moverme y seguía sin entender qué estaba pasando, después de todo lo que había sufrido para llegar hasta ese punto y que todo haya sido inútil me rompió, pero entonces pasó algo extraño, cerré los ojos con fuerza, todavía gritando por el dolor, y cuando volví a abrirlos estaba otra vez en la escuela, me encontraba tirada frente a la puerta del baño como si me hubiera desmayado allí mismo, ya no estaba cubierta de aquel líquido asqueroso, mis piernas estaban perfectamente bien y no parecía haber ninguna señal de que hubiera pasado algo fuera de lo normal, por un instante todo parecía indicar que simplemente me había mareado o desmayado frente al baño y que lo demás había sido un sueño, pero había un problema, aunque mi cuerpo estaba intacto yo seguía sintiéndome exactamente igual que antes, mis piernas temblaban, el corazón me latía a toda velocidad y la incomodidad que había sentido dentro de aquel lugar no había desaparecido, seguía teniendo una sensación de miedo y repugnancia que no podía controlar, y sobre todo, la sensación de suciedad seguía ahí, sentía picor por el cuerpo, tenía la impresión de estar húmeda y me resultaba imposible dejar de pensar que había algo desagradable sobre mi piel, era como si mi cuerpo todavía estuviera dentro de aquel agujero, cubierto por aquel liquido espeso… No quise comprobar si el baño era normal ni averiguar qué había ocurrido, estaba demasiado aterrorizada como para entrar de nuevo, así que decidí alejarme de allí y regresar al salón del taller, en ese momento lo único que quería era estar rodeada de gente en un lugar que pareciera normal y convencerme de que todo había sido una pesadilla desagradable.

Cuando llegué al aula había un profesor esperando para comenzar el taller, era un hombre que tenía una apariencia bastante seria y en cuanto me vio parada en la puerta me indicó de manera bastante autoritaria que entrara, obedecí y pasé al salón, aunque por dentro seguía sintiéndome fatal, la sensación de pesadez y de incomodidad no me abandonaba, sentía que todos me estaban mirando, aunque no podía distinguir bien los rostros de las personas que estaban sentadas allí, era como si mi visión no terminara de enfocar sus caras y lo único que pudiera reconocer con claridad fueran sus ojos, todos dirigidos hacia mí, me sentía expuesta, vulnerable, casi desnuda frente a estos desconocidos, quería pasar desapercibida, sentarme en algún sitio y fingir que no ocurría nada, pero cada segundo que pasaba dentro de aquella habitación me hacía sentir más incómoda, fui hasta el fondo del salón para buscar unos libros, allí había una pizarra que no estaba siendo utilizada en clase, así que supuse que sería una de repuesto o que simplemente estaba apartada del resto de las cosas, no le habría prestado demasiada atención de no ser porque al acercarme vi que tenía dos frases escritas, una de ellas decía “Has dejado que erradicaran tu humanidad”, no recuerdo qué decía la segunda frase, pero sé que también me provocó una reacción desagradable, fue algo que me impactó de inmediato, me quedé mirando aquellas palabras y sentí que me palidecía la cara, hasta ese momento había intentado convencerme de que lo ocurrido en el baño no había sido real, de que quizá me había desmayado y mi cerebro había inventado todo lo demás, pero aquellas frases hicieron que volviera a dudar de todo, ¿Por qué estaban ahí? ¿Qué significaban? ¿Por qué me provocaban esa sensación de conexión? ¿Y por qué, de todas las cosas que podrían haber estado escritas en una pizarra, tenía que encontrarme precisamente con algo que parecía referirse a lo que acababa de vivir? Quiero decir… pudo ser una frase cualquiera que no tuviera nada que ver conmigo, pero yo sabía que lo que estaba escrito en esa pizarra era sobre mí.

Mi cabeza empezó a dar vueltas otra vez, ahora estaba todavía más paranoica porque ya no podía aferrarme tan fácilmente a la idea de que todo había sido una simple pesadilla, una parte de mí estaba convencida de que algo había ocurrido realmente en aquel baño, aunque no tuviera ninguna prueba y no pudiera explicar qué demonios había sido, el profesor me llamó la atención porque llevaba demasiado tiempo parada ya que quería empezar con el taller, me pidió que me sentara y yo obedecí sin mirar a nadie y buscando uno de los puestos donde pudiera pasar lo más desapercibida posible, pero entonces mi teléfono empezó a vibrar y a sonar sin control, lo miré confundida ya siempre lo tengo en silencio, pero al encenderlo descubrí que toda la interfaz había cambiado, aparecían publicidades por todas partes, se abrían aplicaciones que no reconocía y el teléfono parecía estar haciendo cosas por su cuenta, era evidente que tenía algún tipo de virus, o al menos eso fue lo primero que pensé, normalmente no me habría preocupado demasiado por algo así, tengo cierta experiencia quitando virus de publicidad, es bastante fácil y bastante común, el problema era que en ese momento estaba demasiado alterada como para concentrarme, y el maldito aparato ese parecía querer que todo fuera todavía peor, intenté buscar un bloqueador de anuncios que suelo utilizar cuando me encuentro con algún virus de ese estilo, pero no conseguía encontrarlo, busqué la aplicación en la Play Store y no aparecía por ninguna parte, después intenté buscarla en Google, pero cada vez que escribía “ad detector” las letras de la palabra “detector” cambiaban sin sentido y el buscador terminaba mostrando resultados completamente diferentes a los que necesitaba, para ese momento el teléfono no dejaba de vibrar, el profesor ya me había llamado la atención por el ruido y varias personas del salón estaban mirándome, yo intentaba arreglarlo desesperadamente, pero cuanto más lo intentaba peor parecía ponerse todo, encima, algunas de las ventanas que aparecían en la pantalla mostraban contenido subido de tono, así que no solamente estaba lidiando con un teléfono todo echo cagada, sino que además tenía que hacerlo frente a un grupo de desconocidos que probablemente estaban empezando a pensar lo peor de mí, quería que el suelo me tragara, un chico que estaba sentado detrás de mí comentó que trabajaba con cosas de ese tipo y que quizá podría ayudarme, yo ya estaba tan avergonzada y desesperada que no lo pensé demasiado y le pasé el teléfono para que lo revisara, por supuesto entonces la situación consiguió empeorar todavía más, al parecer el virus había llenado mi teléfono de pornografía por alguna razón, no sé cómo ni por qué, pero ahí estaba, apareciendo entre las cosas que se abrían sin mi permiso, no hace falta que explique la cara que puse en ese momento, quería desaparecer, salir corriendo del salón y no volver a ver a ninguna de aquellas personas en mi vida, el chico intentó revisar el teléfono, pero me dijo que nunca había visto un virus como ese y que no conseguía hacer prácticamente nada, después me comento una posible explicación, quizá el problema había comenzado porque el teléfono se había conectado automáticamente al Wi-Fi público del baño y alguien había aprovechado esa conexión para hackearme e instalar algo malicioso, la otra posibilidad, era que alguien que ya tuviera acceso a mi teléfono o yo misma hubiera descargado alguna aplicación sospechosa.

Casi me desmayo con la mención del baño de nuevo.

No sé cómo explicarlo, pero escuchar aquello fue como recibir una confirmación de todos mis peores temores, hasta ese momento todavía podía intentar convencerme de que lo ocurrido en el baño había sido una alucinación, un sueño o cualquier otra cosa que mi cerebro hubiera inventado, pero ahora había una conexión, simplemente estaba segura ¿Y si de verdad había sucedido algo en ese baño? ¿Cómo era posible que algo tan absurdo estuviera ocurriendo? Incluso pensé que algo pudo haber ocurrido en ese baño y mi cerebro lo proceso diferente, tal vez la otra yo, las piernas rotas, el líquido y los hombres no eran reales, pero era mi cerebro procesando de forma diferente un recuerdo que si paso en ese baño.

Me empecé a hiperventilar de nuevo, sentía que la cabeza me iba a explotar y que ya no podía soportar ni una sola cosa más, las vibraciones del teléfono insistentes que no conseguía detener, me taladraban el cerebro, cada vez que el aparato vibraba sentía que algo me atravesaba la cabeza y no conseguía concentrarme en nada que no fuera el ruido, las miradas de los demás y el recuerdo de lo que había visto, el chico me preguntó si estaba bien y en un intento de tranquilizarme me puso una mano en el hombro, pero no podía más, no quería escuchar nada, no quería sentir nada, no quería que nadie me tocara ni que siguieran mirándome, estaba tan saturada que hasta el simple contacto de una mano me resultaba insoportable en aquel momento, todo se mezclaba en mi cabeza, el baño, aquella cosa que parecía ser yo, los hombres, el agujero, el líquido asquerosa, la pizarra, el teléfono y la posibilidad de que nada de aquello hubiera sido solamente un sueño, sentía que estaba a punto de colapsar, no podía respirar con normalidad, no conseguía pensar con claridad y lo único que quería era escapar de aquel lugar, aunque ni siquiera sabía de qué estaba intentando escapar exactamente, y justo cuando sentí que ya no podía soportar absolutamente nada más, me desperté.

Abrí los ojos en mi cama, con un enorme dolor de cabeza, honestamente QUÉ COÑO FUE TODO ESO??LOL?????????

En fin, otra pesadilla para la colección i guess, le doy un 5/10, claramente este sueño fue más enfocado en lo psicológico que lo físico, aunque las piernas rotas le dan puntos extra, con unos cuantos retoques podrías ser un juego interesante jsjsj♡


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